La ducha en el baño: El plato de ducha I
Cuando decidimos rehacer nuestro cuarto de baño, porque ya está que da pena, es cuando nos planteamos, que vamos a colocar, si bañera o ducha.
Hace años, nadie dudaba que el baño debiera estar dotado de una bañera y a poder ser de hidromasaje. Pero los tiempos han cambiado, y también el tiempo que necesitamos para poder darse un relajante baño. Parece ser que se lleva más la ducha agradable, relajante y hasta erótica, con todas las comodidades y lujo posibles.
Al tomar la decisión de colocar una ducha, nos hemos de plantear ¿cómo debe ser una ducha bien diseñada? ¿Que características debe cumplir y que tamaño es el ideal?
Lo primero que tendremos que decidir, cuando ya tenemos claro que queremos una ducha, es su tamaño.
Las medidas ideales, para poder ducharse de forma cómoda y poderse secar dentro de la misma ducha, son 90 centímetros de ancho por 120 cm de largo. Si no podemos, porque nuestro baño es pequeño, intentaremos no bajar de los 75 cm de anchura y el metro de largo, pero solo si no nos cabe.
¿De qué material será el plato de ducha? Podemos ponerlo de obra, de acero esmaltado, acrílico, porcelana, granito, etc.
Para elegir entre esta variedad de materiales, deberemos tener en cuenta, la sensación de frio o cálido a la hora de pisar descalzo, su limpieza, su aspecto visual, etc.
Otro aspecto a tener en cuenta hoy en día, es que el plato de ducha, tenga la mínima altura posible, para facilitar su acceso de la forma más cómoda posible.
El mercado está lleno de una gran variedad de platos de ducha, por tamaños, formas, materiales y colores. Elijamos el mas adecuado para nuestro baño.




Yo acabo de instalar uno adquirido a través de http://www.sistemasdehidromasaje.com y estoy encantado, el modelo rúnica pizzarra es precioso y lo hacen en todas las medidas imaginables