La luz del dormitorio
Siempre me he encontrado, que al realizar un dormitorio, el lampista de turno dice: “deberíamos colocar el punto de luz del centro de la habitación, para poder colgar la lámpara que da la luz general“.
Yo entiendo, que la luz es para iluminar y por lo tanto iluminamos algo. Iluminamos lo que nos interesa ver y lo que no nos interesa lo dejamos en penumbra, o sea, queda iluminado con la luz reflejada.
La forma más correcta de iluminar un dormitorio, consiste en dirigir la luz hacia algo que necesitamos ver, como iluminar el armario ropero, para que cuando miremos dentro, podamos ver que es lo que hay en él, o algo interesante que queremos destacar, como un mueble, un cuadro, etc.
Odio esa maldita luz central, que no ilumina nada. Bueno si que ilumina, cuando estas tan ricamente tumbado en la cama boca arriba mirando las musarañas, con una penumbra magnífica y tan relajadito uno, a punto de pasar a un sueño reparador, y de repente, se enciende la luz GENERAL que te da de lleno en los ojos, por que ha entrado tu querido/a acompañante, y te manda al “garete” tu relajación, tu somnolencia y tu tranquilidad, con un efecto deslumbramiento que te desvela totalmente.
Si esta luz hubieran sido unos foquitos halógenos, que iluminaran el armario, solamente habría percibido la luz reflejada en éste, muchísimo mas tenue y agradable.
El colmo de todo ello, es cuando el centro de la habitación, con su magnífico punto de luz, cae encima de la cama y colocan una soberbia lámpara de araña de cristal checo o muy moderna, que es lo menos Feng Shui que existe y además nos jugamos el tipo u otras partes, como se descuelgue.
Moraleja, no montes luces, ilumina.
Tags: Dormitorios, Iluminacion, Lamparas



Y qué decir de esos baños en que, para verte la cara (si te afeitas o te pintas los ojos) tienes que apartarte del espejo porque las luces están encina de tu cabeza; pero si te apartas del espejo ya ni reconoces al reflejado, porque, a esa distancia …!