Tag decoracion: Modernismo
La casa Batlló, es una clara representación de la leyenda de “Sant Jordi y el Drac“, donde la fachada ondulante multicolor, representa la piel del dragón, siendo la cubierta, el lomo con sus escamas cerámicas multicolores y una gran espada clavada en todo lo alto, con su empuñadura en forma de cruz de cuatro brazos y la inscripción de Jesús, José y María.
Se destapó la obra, o sea, se quitó el vallado, y se vio por primera vez la singular fachada de la casa Batlló, que causó gran asombro a todos los barceloneses, unos alabándola, y los más, poniéndola a “parir”, ya que no seguía los cánones de la época. Esto sí, no dejó indiferente a nadie, ni entonces, ni tampoco ahora.
Una de las cosas más destacadas, de la meticulosidad de Antonio Gaudí, como arquitecto, es la adaptación de esta fachada, a las dos edificaciones colindantes.
En el tiempo que transcurrió entre la solicitud en el Ayuntamiento de Barcelona, del permiso de obras para realizar un sótano y cubrir los bajos en el mes de mayo, y el proyecto que se presenta en noviembre de 1904, la familia Batlló-Godó y el arquitecto Antonio Gaudí, discuten como va a ser el proyecto que presentarán al Ayuntamiento.
En la hemeroteca de “La Vanguardia“, encontré en la hoja número 2 de la publicación del día 10 de mayo del año 1.884 como el señor José Batlló, celebró su despedida de soltero, tal y como transcribo literalmente:
En enero de 1.901, el Sr. Batlló presenta una instancia en el ayuntamiento de Barcelona, solicitando un permiso para derribar la casa existente y así poder edificar la suya. El ayuntamiento le contesta 3 años y un mes después,
Don José Batlló Casanovas era un industrial textil barcelonés, que su familia tenía las fabricas Batlló distribuidas por Barcelona. Se asoció con el Sr. Llaudet y montaron su fabrica textil en el pueblo de San Juan de las Abadesas. Él tenía el 50% de las acciones, pero no constaba, para evitar los pagos a hacienda.






