Escoger el color del parqué
Habéis decidido reformar vuestra casa y aunque tengáis mucha ilusión, si no tenéis asesoramiento de un profesional, empieza para vosotros una tanda de decisiones muy importantes, para conseguir el estilo de vuestra vivienda, que vaya acorde con vuestra personalidad. Lo primero a decidir va ser el pavimento. Si optáis por colocar parqué, saber que dependiendo de la madera que escojáis condicionará el tono de las puertas y los muebles que vayáis a colocar a posteriori.
El roble es quizá la madera más empleada como parqué doméstico. Con la veta irregular y muy marcada, se distingue por su cromatismo marrón-amarillento. Se caracteriza por su dureza y su resistencia al agua. Visualmente pasa bastante desapercibido por lo que es muy combinable con otras maderas. Actualmente, se les aplica un tinte de color y así conseguir otro tono pero manteniendo el dibujo de la veta.
Si el roble no os convence, podéis optar por tonalidades más claras como el arce o el haya. Tienen un tono blanquecino y una gran resistencia y durabilidad. La sensación es un poco fría, por la que os recomendaría que lo combinarais con maderas rojizas para crear cierta calidez.
La tendencia actual, no es favorable a las maderas rojizas como el iroko o el cerezo. Son maderas resistentes a la humedad, pero su tonalidad rojiza recarga y marca mucho. Si optáis por un parqué rojizo deberíais combinarlo con puertas y muebles lacados en blanco o con maderas muy claras.
Por último, los parques oscuros como el nogal o el wenge. El primero tiene una gran calidad y durabilidad. De veta muy marcada e irregular y tono marrón chocolate, es muy cálido y combinable con cualquier madera de poca beta. El segundo, tiene una gran dureza y es apto tanto para interior como para exterior. Su tono muy oscuro y con una veta muy lineal le confiere una apariencia muy sofisticada. Se puede combinar con cualquier otra madera o lacado.
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